Harriet Backer

La pintora de interiores de Noruega.
Harriet Backer pintó la luz en casas y en iglesias y fue una maestra fundamental para los artistas noruegos.
Harriet Backer nació en 1845 en Holmestrand (Noruega). Creció en una familia culta. Su hermana Agathe Backer Grøndahl llegó a ser una conocida pianista y compositora, y la música desempeñó un papel importante en la vida y el arte de Harriet. Recibió clases de dibujo y pintura en Cristianía, la actual Oslo, con varios artistas noruegos.
Entre 1874 y 1878 estudió en Múnich junto con su amiga, la pintora Kitty Kielland. Después vivió diez años en París. Allí le impresionaron los colores claros de los impresionistas y su interés por la luz, pero conservó una forma más firme. Su Interior azul (1883), en el Nasjonalmuseet de Oslo, muestra a una mujer cosiendo en una habitación llena de luz azul.
Backer fue ante todo pintora de interiores. Representó casas, salas de estar e iglesias, y la luz que entra por las ventanas y se difunde por la estancia. Los colores son cálidos y profundos, y el ambiente sereno e íntimo. Bautizo en la iglesia de Tanum (1892), en el Nasjonalmuseet, es una de sus obras más conocidas. Trabajaba con gran lentitud y esmero, y pintó relativamente pocas obras a lo largo de una larga vida.
En 1892 abrió una escuela de pintura en Cristianía, que dirigió durante casi veinte años. Se convirtió en una de las escuelas de arte más importantes de Noruega, y muchos artistas noruegos de la generación siguiente fueron alumnos suyos. Harriet Backer nunca se casó. Murió en 1932 y hoy se la considera una de las mejores pintoras de Noruega.