Pierre Bonnard

El intimista del color.
Pierre Bonnard pintó su casa, a su esposa en el baño y el jardín con colores luminosos, a menudo de memoria.
Pierre Bonnard nació en 1867 en Fontenay-aux-Roses, en las afueras de París. Primero estudió Derecho, como deseaba su padre, pero al mismo tiempo asistía a la Académie Julian y a la École des Beaux-Arts. Allí conoció a Édouard Vuillard, Paul Sérusier y Maurice Denis.
Juntos formaron el grupo de los nabis, por la palabra hebrea que significa profetas. Querían renovar la pintura a partir de los colores planos de Gauguin y subrayaban la dimensión decorativa del arte. Bonnard estaba tan influido por la xilografía japonesa que lo llamaban «el nabi muy japonés». Su cartel para France-Champagne, de 1891, fue un éxito y lo dio a conocer. Hizo también litografías, ilustraciones de libros y biombos.
En 1893 conoció a Marthe, cuyo verdadero nombre era Maria Boursin. Fue su compañera y su modelo más importante. No se casaron hasta 1925. La pintó en cientos de cuadros, sobre todo en el baño, tendida en el agua tornasolada como si el tiempo se hubiera detenido. Marthe tenía una salud frágil y pasaba mucho tiempo en la bañera, lo que explica en parte el motivo.
Bonnard rara vez pintaba directamente del modelo. Hacía bocetos rápidos y notas de color, y después pintaba de memoria en el taller. A menudo no tensaba los lienzos, sino que los clavaba con chinchetas en la pared y trabajaba en varios a la vez. Con los años sus colores se volvieron cada vez más luminosos. Representó la casa, la mesa del comedor, el jardín y la vista desde la ventana, y se decía que quería captar la primera impresión de un instante.
Desde 1926 vivió en la villa Le Bosquet, en Le Cannet, sobre Cannes, donde murió en 1947. Durante mucho tiempo se le vio como un rezagado del impresionismo, pero hoy se le considera uno de los grandes coloristas del siglo XX. En 2011 se inauguró en Le Cannet un museo dedicado a él.