Edward Burne-Jones

Edward Burne-Jones
Frederick Hollyer, Public domain

El soñador de los prerrafaelitas y amigo de Morris.

Edward Burne-Jones conoció a William Morris en Oxford y se convirtió en su colaborador de toda la vida: dibujó vidrieras, tapices y las ilustraciones del Chaucer de Kelmscott. Sus pinturas, con figuras pálidas y alargadas sacadas de mitos y leyendas, se convirtieron en un modelo para el simbolismo.

Edward Burne-Jones nació en 1833 en Birmingham, hijo de un fabricante de marcos. Su madre murió poco después del parto. Estudió en el Exeter College de Oxford, donde conoció a William Morris. Ambos pensaban hacerse sacerdotes, pero tras ver las pinturas de los prerrafaelitas se decidieron por el arte. Burne-Jones dejó Oxford sin titularse y en 1856 se hizo alumno de Dante Gabriel Rossetti.

En 1860 se casó con Georgiana MacDonald, cuyas hermanas fueron madres del escritor Rudyard Kipling y del primer ministro Stanley Baldwin. Se convirtió en uno de los colaboradores más importantes de la firma de Morris y dibujó cientos de cartones para vidrieras, tapices y mosaicos. Su consagración como pintor llegó en 1877, cuando expuso en la nueva Grosvenor Gallery de Londres, entre otras obras El encantamiento de Merlín, que hoy está en la Lady Lever Art Gallery.

Entre sus obras más conocidas están La escalera dorada, de 1880, y El rey Cofetua y la mendiga, de 1884, ambas en la Tate Britain. El rey Cofetua obtuvo una medalla en la Exposición Universal de París de 1889 y le dio fama en Francia. La serie de La rosa silvestre se encuentra en Buscot Park, en Oxfordshire. También ilustró la edición de Chaucer de la Kelmscott Press con 87 grabados en madera.

Su estilo se basa en el Renacimiento italiano, sobre todo en Botticelli y Mantegna, pero las figuras son pálidas, alargadas y soñadoras, y los colores, a menudo apagados. Quería crear un mundo bello e intemporal, lejos de la Inglaterra industrial. A finales de la década de 1860 mantuvo una sonada relación amorosa con la modelo y escultora Maria Zambaco, que influyó en varias de sus obras. En 1878 testificó en apoyo de Ruskin en el juicio que lo enfrentó a Whistler.

Burne-Jones recibió el título de baronet en 1894 y murió en 1898. Dejó inacabada la gran pintura El último sueño de Arturo en Ávalon. Su melancólico mundo onírico tuvo gran influencia en el simbolismo europeo y en la ilustración y la fantasía posteriores. El Birmingham Museum and Art Gallery tiene una de las mayores colecciones de su obra.