Damien Hirst

Damien Hirst
Cointelegraph, CC BY 3.0

El tiburón en formol.

Damien Hirst expuso un tiburón tigre en formol y una calavera cubierta de diamantes. Encabezó el grupo de los Young British Artists.

Damien Hirst nació en 1965 en Bristol y creció en Leeds. Estudió en el Goldsmiths College de Londres entre 1986 y 1989. Siendo todavía estudiante, en 1988 organizó la exposición Freeze en un almacén vacío de la zona portuaria de Londres, con obras suyas y de compañeros de estudios. La exposición suele considerarse el punto de partida del grupo de los Young British Artists, y el publicista y coleccionista Charles Saatchi pronto se convirtió en su principal comprador.

La consagración de Hirst llegó con The Physical Impossibility of Death in the Mind of Someone Living, de 1991, un tiburón tigre de cuatro metros de largo en un tanque de formol. La financió Saatchi. Con el tiempo el tiburón empezó a pudrirse y fue sustituido en 2006. Más tarde realizó, entre otras obras, Mother and Child (Divided), una vaca y un ternero partidos por la mitad en formol, que se expuso en la Bienal de Venecia de 1993. En 1995 recibió el Premio Turner.

La muerte es su gran tema, pero también la medicina, la ciencia y la fe. Ha hecho vitrinas llenas de envases de medicamentos, una farmacia entera y cuadros de mariposas muertas. Sus cuadros de puntos, con hileras de círculos de colores, y sus cuadros giratorios los realizaron en gran parte ayudantes, algo que él reconoce abiertamente. En 2007 presentó For the Love of God, una réplica en platino de un cráneo humano cubierta con 8601 diamantes.

Hirst es también un hombre de negocios. En septiembre de 2008 vendió más de 200 obras nuevas directamente en subasta en Sotheby's, sin pasar por una galería, por un total de algo más de 111 millones de libras. La subasta tuvo lugar el mismo día en que quebró el banco Lehman Brothers. Más tarde ha emprendido grandes proyectos, como la exposición sobre un barco del tesoro ficticio en Venecia en 2017 y un proyecto de NFT con cuadros de puntos.

Hirst es uno de los artistas más ricos del mundo y uno de los más polémicos. Para algunos es uno de los grandes artistas de su tiempo, que nos obliga a mirar la muerte a los ojos. Para otros representa un mundo del arte en el que el espectáculo y el dinero se han impuesto. También se le ha acusado de tomar prestadas ideas ajenas. Nadie niega, sin embargo, su importancia para el arte británico desde 1990.