Ola Billgren
Del fotorrealismo al romanticismo.
Ola Billgren pasó de los interiores fotorrealistas de los años sesenta a los paisajes románticos y la abstracción. También fue un agudo escritor sobre arte.
Ola Billgren nació en 1940 en Gotemburgo y en los años sesenta fue uno de los artistas que renovaron la pintura sueca. Debutó pronto, y ya a mediados de la década llamó la atención con cuadros basados en fotografías.
Sus imágenes fotorrealistas de la segunda mitad de los años sesenta muestran a menudo espacios vacíos o casi vacíos: interiores modernos, ventanas, muebles y personas que parecen congeladas en el instante. Las imágenes son frías y exactas, pero también tienen algo inquietante. A Billgren le interesaba cómo la fotografía influye en nuestra manera de ver, y cómo la pintura puede imitar y a la vez cuestionar la imagen mecánica. Se le cuenta entre los primeros en Suecia que trabajaron de ese modo.
En los años setenta y ochenta cambió de rumbo. Se acercó al romanticismo y a la pintura de paisaje del siglo XIX y pintó paisajes brumosos y luminosos y, más tarde, imágenes más abstractas de pincelada suelta. Para muchos el cambio fue una sorpresa, pero para Billgren había continuidad: la pregunta de qué es una imagen y cómo se relaciona con la realidad seguía presente.
Billgren fue también un escritor y teórico destacado. Escribió ensayos sobre las condiciones de la pintura y enseñó a futuros artistas. Murió en 2001. Hoy se le considera uno de los pintores suecos más intelectuales de la posguerra, y sus primeros interiores figuran entre las imágenes más conocidas del arte sueco de los años sesenta.