Meret Oppenheim

La taza de piel.
Meret Oppenheim creó Objeto, una taza con plato y cuchara forrados de piel, en 1936. Se convirtió en el objeto más famoso del surrealismo.
Meret Oppenheim nació en 1913 en Berlín. Su padre era un médico alemán y su madre suiza, y la familia se trasladó a Suiza durante la Primera Guerra Mundial. Su abuela materna era escritora. De adolescente, Meret se interesó por el psicoanálisis, entre otras cosas a través de las ideas de Carl Jung, y llevó un diario de sueños durante gran parte de su vida.
En 1932 llegó a París con solo dieciocho años. A través de Alberto Giacometti y Hans Arp entró en el círculo de los surrealistas. Posó para las fotografías de Man Ray, entre ellas una conocida serie en la que aparece desnuda junto a una prensa de grabado. Sin embargo, no era una musa, sino una artista con ideas propias.
En 1936 realizó Objeto, una taza de café, un plato y una cuchara forrados con la piel de una gacela china. Según una anécdota muy repetida, la idea surgió cuando, en un café, enseñó a Picasso un brazalete forrado de piel y él comentó que se podía forrar cualquier cosa con piel. El Museum of Modern Art de Nueva York compró la obra ese mismo año, y se convirtió en un símbolo del surrealismo. Gracias a la piel, un objeto cotidiano resulta a la vez absurdo, sensual e inquietante.
La fama repentina se convirtió en una carga. Desde finales de la década de 1930 atravesó una larga crisis depresiva, y durante muchos años trabajó poco y destruyó mucho. No volvió con plena fuerza hasta mediados de los años cincuenta. Trabajó en pintura, objetos, joyería, diseño y poesía. También creó una fuente en Berna, donde vivía, inaugurada en 1983 y que con el tiempo ha quedado cubierta de vegetación.
A mediados de los años setenta pronunció un célebre discurso al recibir el premio de arte de la ciudad de Basilea, en el que dijo que la libertad no se concede, hay que tomarla. Murió en 1985 en Basilea. Durante mucho tiempo se la consideró la artista de una sola obra, pero hoy se reconoce toda su polifacética trayectoria.