Alfred Sisley

El impresionista sereno.
Alfred Sisley pintó casi exclusivamente paisajes de los alrededores de París: ríos, inundaciones y cielos. Vivió en la pobreza y solo obtuvo reconocimiento tras su muerte.
Alfred Sisley nació en 1839 en París. Sus padres eran británicos y su padre dirigía un próspero comercio de seda. Alfred fue enviado a Londres para aprender el oficio, pero dedicaba más tiempo a los museos, donde vio a Turner y a Constable. En 1862 entró en el taller de Charles Gleyre en París y se hizo amigo de Claude Monet, Pierre-Auguste Renoir y Frédéric Bazille.
Durante los primeros años Sisley vivió holgadamente gracias al dinero familiar. Pero la guerra franco-prusiana de 1870-1871 arruinó la empresa de su padre, y durante el resto de su vida Sisley luchó contra la pobreza. Vivía con Marie Lescouezec, con quien tuvo dos hijos; no se casaron hasta 1897. La familia se mudaba a menudo a viviendas más baratas en pueblos de los alrededores de París, como Louveciennes y Marly-le-Roi.
Sisley participó en varias de las exposiciones impresionistas. Era el paisajista más puro del grupo y pintó casi únicamente la naturaleza: ríos, puentes, caminos, nieve y, sobre todo, cielos. Una célebre serie muestra la inundación de Port-Marly en 1876, con el agua subiendo alrededor de una posada. Una de las versiones está en el Musée d'Orsay. Sus colores son claros y ligeros, y el cielo ocupa a menudo más de la mitad del cuadro.
A partir de 1880 vivió cerca de Moret-sur-Loing, donde pintó el río, el puente y la vieja iglesia con distintas luces. Era ciudadano británico y solicitó la nacionalidad francesa, pero nunca la obtuvo. Murió de cáncer en 1899, pocos meses después que su esposa.
Sisley nunca alcanzó un gran éxito en vida. Apenas un año después de su muerte, los precios de sus cuadros subieron considerablemente. Hoy se le considera uno de los maestros más coherentes y serenos del impresionismo.