Henri de Toulouse-Lautrec

Henri de Toulouse-Lautrec
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La vida nocturna de Montmartre.

Toulouse-Lautrec pintó el Moulin Rouge, bailarinas y burdeles. Sus carteles convirtieron la publicidad en arte.

Henri de Toulouse-Lautrec nació en 1864 en Albi, en el sur de Francia, en una antigua familia aristocrática. Sus padres eran primos, y probablemente padecía una enfermedad ósea hereditaria. De adolescente se fracturó ambos fémures, y las piernas dejaron de crecer. De adulto medía alrededor de 150 centímetros. Al no poder llevar la vida de caza y equitación que se esperaba de su clase, se volcó en el arte.

Estudió en París con Léon Bonnat y Fernand Cormon. En el taller de Cormon conoció, entre otros, a Vincent van Gogh y Émile Bernard. Se instaló en Montmartre, donde vivió en pleno mundo del espectáculo, entre cabarés, salones de baile, circos y burdeles. Dibujó y pintó a su gente con una mirada aguda, pero rara vez despectiva.

El Moulin Rouge abrió sus puertas en 1889. Su cartel Moulin Rouge – La Goulue, de 1891, lo hizo famoso de la noche a la mañana. Utilizó la litografía en color y se inspiró en la xilografía japonesa, con superficies de color planas, contornos nítidos y encuadres audaces. Creó carteles para artistas como Jane Avril y Aristide Bruant y contribuyó a convertir el cartel en una forma de arte. El cuadro En el Moulin Rouge, de 1892–1895, se encuentra en el Art Institute of Chicago.

Pintó también una serie de escenas de burdeles, en las que retrató la vida cotidiana de las mujeres sin sensacionalismo. El salón de la rue des Moulins, de 1894, se conserva en el museo de Albi. Fue muy prolífico y en menos de veinte años creó cientos de pinturas, unas 350 estampas y miles de dibujos.

Toulouse-Lautrec bebía mucho y padecía sífilis. En 1899 fue internado en una clínica, donde dibujó de memoria una serie de escenas de circo para demostrar que estaba sano. Murió en 1901 en el castillo familiar de Malromé, con solo 36 años. Su madre participó en la fundación del Musée Toulouse-Lautrec de Albi. Su obra gráfica influyó tanto en la publicidad como en artistas jóvenes como Picasso.