John William Waterhouse

El heredero de los prerrafaelitas.
John William Waterhouse pintó una generación después de la hermandad, pero retomó sus temas: la dama de Shalott, Ofelia y las sirenas. Unió la poesía prerrafaelita con una técnica más libre y pictórica.
John William Waterhouse nació en 1849 en Roma, donde sus padres trabajaban como pintores. La familia se trasladó a Londres cuando él era pequeño. Ayudaba en el taller de su padre y en 1870 ingresó en las escuelas de la Royal Academy. Sus primeras pinturas mostraban escenas de la Antigüedad, influidas por Lawrence Alma-Tadema y su reproducción exacta del mármol y los ambientes históricos.
En la década de 1880 encontró su propio camino. Santa Eulalia, de 1885, y El círculo mágico, de 1886, ambas en la Tate Britain, llamaron la atención. Su obra más conocida, La dama de Shalott, de 1888, también en la Tate Britain, se basa en el poema de Tennyson y muestra a una joven en una barca camino de su destino. Fue elegido miembro de la Royal Academy en 1895.
Waterhouse retomó los temas de los prerrafaelitas: Ofelia, sirenas, hechiceras y ninfas de los mitos y la poesía. Pero técnicamente se diferencia de ellos. Pintaba con más libertad, con pinceladas visibles y un tratamiento de la luz y la naturaleza más influido por el impresionismo. Sus figuras femeninas tienen a menudo rasgos parecidos, y se ha especulado sobre qué modelos utilizó, aunque en varios casos no se sabe con certeza.
Hilas y las ninfas, de 1896, que se encuentra en la Manchester Art Gallery, es una de sus imágenes más conocidas. En 2018, el museo la retiró temporalmente para suscitar un debate sobre la representación de las mujeres en el arte, lo que provocó una viva polémica. Otras obras conocidas son Eco y Narciso, de 1903, en la Walker Art Gallery de Liverpool, y varias versiones de Ofelia.
Waterhouse estuvo casado con la pintora Esther Kenworthy. La pareja no tuvo hijos. Llevó una vida retirada y murió de cáncer en 1917. Tras su muerte cayó en el olvido cuando se impuso el modernismo, pero desde la década de 1970 volvió a ser muy popular. Sus imágenes se venden hoy como pósteres y postales y han influido en la ilustración fantástica, el cine y la moda.