La actualidad

Del grafiti y el auge del mercado del arte a las cuestiones de identidad e historia: el arte contemporáneo en Estados Unidos es polifónico y global.

En la década de 1980 la pintura volvió con fuerza mientras el mercado del arte crecía de forma explosiva. Jean-Michel Basquiat y Keith Haring venían del grafiti de las calles de Nueva York y se convirtieron rápidamente en estrellas. Jeff Koons hizo esculturas relucientes de objetos kitsch, y Cindy Sherman se fotografió a sí misma en papeles que ponían al descubierto cómo se representa a las mujeres en el cine y los medios.

La epidemia de sida, las guerras culturales sobre la financiación pública del arte y el debate sobre quién tiene derecho a ser visible marcaron los años noventa. Artistas como Felix Gonzalez-Torres, David Wojnarowicz y el colectivo Guerrilla Girls hicieron arte de contenido político. Las siluetas de Kara Walker abordaron la historia de la esclavitud de un modo que escandalizó y fascinó a la vez.

En las décadas de 2000 y 2010, el arte contemporáneo se ha vuelto más global y diverso. Kerry James Marshall pinta a personas negras en el formato de la gran pintura de historia, Kehinde Wiley y Amy Sherald pintaron los retratos oficiales de Barack y Michelle Obama, y los artistas con raíces indígenas han ganado presencia en los museos.