La posguerra y la actualidad

De los cortes de Fontana y el arte povera al diseño, la arquitectura y las bienales, Italia ha sido uno de los centros del arte contemporáneo.

Después de la Segunda Guerra Mundial, buena parte de Italia estaba en ruinas. En 1946 se instauró la República, y el país se reconstruyó con ayuda estadounidense. En el arte se libró un duro debate entre quienes querían un arte realista y político, a menudo próximo al Partido Comunista, y quienes buscaban la abstracción y nuevos materiales. Lucio Fontana rasgaba y perforaba sus lienzos, y Alberto Burri hacía cuadros con arpillera, plástico y madera quemada, marcados por la experiencia de la guerra.

Durante el milagro económico de las décadas de 1950 y 1960, Italia se hizo famosa por su diseño, sus automóviles, sus muebles y su cine. Milán se convirtió en el centro del diseño y la moda. Piero Manzoni puso en cuestión el concepto de arte con latas que supuestamente contenían sus propios excrementos. A finales de los años sesenta surgió el arte povera, un arte de materiales sencillos como tierra, piedra, madera y animales vivos, que se convirtió en uno de los movimientos más influyentes de la posguerra.

Después de 1980, la pintura vivió un renacimiento con la transvanguardia, y arquitectos italianos como Renzo Piano y Aldo Rossi alcanzaron fama mundial. Hoy Italia es a la vez un país lleno de tesoros históricos y un escenario del arte contemporáneo, con la Bienal de Venecia, fundaciones privadas y nuevos museos. Artistas como Maurizio Cattelan se han hecho célebres en todo el mundo con humor y provocación. Al mismo tiempo, la cuestión de cómo cuidar y mostrar el inmenso patrimonio cultural del país está siempre de actualidad.