Yayoi y Kofun: arroz, bronce y túmulos

Con el cultivo del arroz llegaron el bronce y el hierro, y los líderes poderosos fueron enterrados en túmulos en forma de ojo de cerradura rodeados de figuras de arcilla.

Durante el periodo Yayoi llegaron de Corea y China el cultivo del arroz en terrazas inundadas, el bronce y el hierro. La cerámica se volvió más sencilla y lisa, y en los rituales se empleaban campanas de bronce, dōtaku, decoradas con escenas de caza y de la vida cotidiana.

Durante el periodo Kofun, llamado así por sus grandes túmulos funerarios, surgieron clanes poderosos. El túmulo más grande, el del emperador Nintoku, es más largo que la pirámide de Keops.

Alrededor de los túmulos se colocaban haniwa: cilindros de arcilla cocida cuya parte superior se modelaba en forma de guerreros, caballos, casas y bailarines. Estas figuras sencillas y expresivas se cuentan entre las más queridas del arte japonés.