Las civilizaciones antiguas

En Egipto y Mesopotamia, el arte pasó a formar parte de la maquinaria del Estado y de la religión.

Con la escritura y las primeras ciudades surgió un arte destinado a mostrar poder y eternidad. En Mesopotamia se construyeron zigurats y relieves con reyes, dioses y campañas militares. La estela del Código de Hammurabi muestra al rey ante el dios del sol.

El arte egipcio siguió reglas estrictas durante casi tres mil años. Las personas se representan con la cabeza y las piernas de perfil, pero el torso y el ojo de frente, y las figuras importantes son más grandes que las demás. El arte no estaba hecho para que lo vieran los vivos, sino para servir a los muertos en la eternidad.

Con el faraón Akenatón, hacia 1350 a. C., las reglas se rompieron durante un breve periodo. El arte de Amarna, como el busto de Nefertiti, es más suave y personal. Tras su muerte, Egipto volvió al estilo antiguo: el tesoro funerario de Tutankamón pertenece precisamente a ese momento.