La Edad de Plata
En torno al cambio de siglo, los artistas rusos buscaron belleza, atmósfera y mito. Vrúbel, Serov y Levitán renovaron la pintura, El Mundo del Arte dio a conocer el arte ruso en Europa, y los Ballets Rusos de Diáguilev asombraron a París.
La generación joven consideraba que el realismo se había vuelto previsible. Valentín Serov pintó retratos claros y luminosos como La niña de los melocotones, y Mijaíl Vrúbel creó un mundo propio de formas cristalinas y demonios fabulosos. Levitán hizo del paisaje una imagen evocadora del tiempo y la eternidad.
En 1898, Alexandre Benois y Serguéi Diáguilev fundaron la revista y la asociación Mir iskusstva, El Mundo del Arte. Querían un arte libre de exigencias morales y miraban con nostalgia el San Petersburgo y el Versalles del siglo XVIII. Artistas como León Bakst, Konstantín Sómov e Iván Bilibin crearon ilustraciones, escenografías y obra gráfica.
En 1906, Diáguilev llevó a París una gran exposición de arte ruso, y en 1909 sus Ballets Rusos. Los vestuarios y decorados de vivos colores de Bakst y Benois causaron una gran impresión e influyeron en la moda y el diseño de toda Europa. En Moscú, los coleccionistas Serguéi Shchukin e Iván Morózov compraban la pintura francesa más reciente, de Monet, Gauguin, Matisse y Picasso.