Jarrón azul y blanco con dragones

Jarrón azul y blanco con dragones
Wikimedia Commons, CC0

La porcelana azul y blanca de Jingdezhen alcanzó su forma clásica bajo el emperador Xuande. El dragón de cinco garras estaba reservado al emperador.

Azul bajo la cubierta: el cobalto se pintaba sobre la arcilla sin cocer y se fijaba en la cocción.

La porcelana azul y blanca, en la que la decoración se pinta con cobalto bajo la cubierta vidriada, se desarrolló en China durante la dinastía Yuan, en el siglo XIV. Se fabricaba sobre todo en Jingdezhen, en la provincia de Jiangxi, que se convirtió en la ciudad de la porcelana más importante del mundo. Durante la dinastía Ming, en el siglo XV, la producción alcanzó su apogeo, sobre todo bajo el emperador Xuande, que reinó de 1426 a 1435. El British Museum tiene una gran colección de esta porcelana.

Los jarrones de esta época tienen a menudo una forma clara y elegante, con un cuerpo redondo y un cuello corto. La decoración está pintada en azul sobre fondo blanco. Los dragones son un motivo frecuente. El dragón de cinco garras estaba reservado al emperador y se usaba en objetos fabricados para la corte. Los dragones suelen enroscarse alrededor de la pieza entre nubes u olas. Las piezas llevan a menudo la marca de reinado del emperador, una breve inscripción con el nombre de su periodo de reinado.

La composición se organiza en franjas. La decoración sigue la forma de la pieza, con franjas estrechas en el cuello y el pie y una franja más ancha alrededor del cuerpo. Esto crea equilibrio y ritmo. El dragón se mueve alrededor de la pieza, de modo que hay que girarla o rodearla para ver todo el motivo.

La porcelana se fabricaba con caolín, una arcilla blanca, y piedra de porcelana. Se cocía a una temperatura muy alta, unos 1300 grados, y así se volvía dura, blanca y en parte translúcida. El cobalto se pintaba directamente sobre la superficie seca y sin cocer y luego se cubría con vidriado. En el siglo XV parte del cobalto se importaba de Persia. Podía dejar manchas oscuras, casi negras, donde el color se acumulaba, lo que hoy se considera un rasgo característico de la época. En el horno imperial de Jingdezhen los arqueólogos han hallado grandes cantidades de fragmentos de porcelana desechada. Las piezas con el más mínimo defecto no podían salir del taller y se rompían, lo que muestra lo estricto que era el control.

La porcelana azul y blanca se fabricaba tanto para la corte como para la exportación. Se vendía en gran parte del mundo: Oriente Próximo, el Sudeste Asiático y, más tarde, Europa. Los motivos se adaptaban a veces al gusto de los compradores. El color azul tenía un significado especial en el mundo islámico, y los modelos persas influyeron tanto en las formas como en la decoración.

En Europa la porcelana china fue durante mucho tiempo muy codiciada y cara. Los fabricantes europeos intentaron copiarla durante siglos. Los holandeses hicieron loza azul y blanca en Delft, y solo a principios del siglo XVIII se logró fabricar auténtica porcelana en Meissen, Alemania. La porcelana quedó estrechamente asociada a China, tanto que en inglés se la llama china.

La porcelana azul y blanca es hoy un símbolo de la cerámica china. Las piezas imperiales del siglo XV figuran entre los objetos más valiosos del mercado del arte. El British Museum expone una gran colección en una galería propia, donde se puede ver cómo cambió el estilo con el tiempo.