Peder Vilhelm Jensen-Klint

Peder Vilhelm Jensen-Klint fue ingeniero y pintor antes de hacerse arquitecto. Su Iglesia de Grundtvig, en Copenhague, convierte la iglesia rural danesa en un monumento de ladrillo amarillo, y fundó una familia de diseñadores.
Peder Vilhelm Jensen nació en 1853 en Holbæk y adoptó más tarde el apellido Jensen-Klint. Se formó como ingeniero en la Polyteknisk Læreanstalt de Copenhague y trabajó en carreteras y puentes. Al mismo tiempo estudió pintura y se dedicó al arte y al diseño. No empezó a trabajar en arquitectura hasta pasados los cuarenta años. Recibió la influencia del arquitecto danés Martin Nyrop y del movimiento inglés Arts and Crafts, y defendió una arquitectura basada en la artesanía y en las tradiciones locales.
Jensen-Klint proyectó villas y edificios menores antes de ganar en 1913 el concurso para la Iglesia de Grundtvig, en Bispebjerg (Copenhague). La iglesia se construyó entre 1921 y 1940, íntegramente en ladrillo amarillo, con una fachada occidental que recuerda a un órgano. En torno a ella proyectó también un barrio de viviendas en el mismo ladrillo. Diseñó además iglesias en otras ciudades danesas y una lámpara de papel plegado que todavía fabrica la empresa familiar Le Klint.
Jensen-Klint murió en 1930, y su hijo Kaare Klint terminó la Iglesia de Grundtvig. Kaare Klint fue uno de los fundadores del diseño moderno de mobiliario danés y profesor de la Academia de Bellas Artes, y la familia ha seguido dedicándose al diseño durante varias generaciones. La Iglesia de Grundtvig se considera una de las obras más importantes de la arquitectura danesa del siglo XX y muestra cómo una arquitectura de materiales sencillos y oficio artesanal puede alcanzar una escala monumental.