Jørn Utzon

Jørn Utzon ganó el concurso de la Ópera de Sídney a los 38 años y abandonó la obra antes de que estuviera terminada. Su arquitectura se basa en plataformas y cubiertas ligeras, inspiradas en todo tipo de modelos, desde los templos mayas hasta los edificios chinos de madera. Proyectó también la iglesia de Bagsværd, en Dinamarca.
Jørn Utzon nació en 1918 en Copenhague y creció en Aalborg, donde su padre era ingeniero naval y diseñador de barcos. Estudió en la Academia de Bellas Artes de Copenhague y durante la guerra huyó a Estocolmo, donde trabajó con Hakon Ahlberg y conoció la obra de Gunnar Asplund. Después de la guerra trabajó un breve tiempo con Alvar Aalto en Helsinki. Viajó por Marruecos, México, Estados Unidos, China y Japón, donde estudió plataformas, templos y casas de madera.
En 1957 Utzon ganó el concurso de la Ópera de Sídney con una propuesta que no era más que bocetos. Junto con los ingenieros de Ove Arup resolvió la estructura de las cáscaras. Tras sus conflictos con el nuevo gobierno de Nueva Gales del Sur, abandonó el proyecto en 1966. En Dinamarca construyó los conjuntos residenciales Kingohusene, en Elsinor, y Fredensborghusene, con casas patio de ladrillo amarillo, y la iglesia de Bagsværd, cuyo techo interior ondula como las nubes. Construyó dos casas propias en Mallorca, Can Lis y Can Feliz, y la Asamblea Nacional de Kuwait.
Utzon recibió el Premio Pritzker en 2003 y murió en Copenhague en 2008. Nunca vio terminada la Ópera de Sídney, pero al final de su vida se le encargó establecer los principios para futuras modificaciones. La ópera fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 2007, cuando él aún vivía. Su idea de una arquitectura aditiva, en la que los edificios se componen de piezas repetidas, y su sensibilidad hacia el paisaje han influido en los arquitectos nórdicos. Kingohusene es uno de los conjuntos residenciales más admirados de Dinamarca.