Edificio AT&T (550 Madison Avenue)

El rascacielos de Philip Johnson está revestido de granito rosa y coronado por un frontón partido como el de una cómoda Chippendale. Cuando se mostró la maqueta en 1978, se convirtió en un símbolo del posmodernismo: el rascacielos ya no debía ser una anónima caja de vidrio, sino tener remate, cuerpo y base como una columna clásica.
Philip Johnson había sido él mismo uno de los paladines del movimiento moderno: participó en la redacción del libro sobre el estilo internacional en 1932 y trabajó con Mies en el edificio Seagram. Con el edificio AT&T se volvió contra el movimiento moderno que había ayudado a crear. La compañía de telecomunicaciones AT&T quería una sede con identidad, y Johnson le dio una silueta reconocible desde lejos.
El edificio se terminó en 1984 y suscitó tanto entusiasmo como burlas. Los críticos vieron la ironía y las citas históricas como mera superficie; otros, como una liberación de la uniformidad de la posguerra. Johnson ya había recibido el Premio Pritzker en 1979, el primero en obtenerlo. Propietarios posteriores han reformado la planta de acceso, y el edificio fue declarado monumento protegido en 2018. Es uno de los ejemplos más claros de cómo el posmodernismo reintrodujo el ornamento, el color y la historia en la arquitectura.