Sede de la CCTV

La televisión estatal china obtuvo un rascacielos que no es una torre sino un bucle. Dos torres inclinadas se unen en lo alto en un ángulo que vuela 75 metros en el aire. La trama de diagonales de la fachada muestra cómo discurren las fuerzas por la estructura.
La China Central Television necesitaba una nueva sede en el nuevo distrito de negocios de Pekín con vistas a los Juegos Olímpicos de 2008. OMA, el estudio de Rem Koolhaas, ganó el concurso en 2002 con una propuesta de Koolhaas y Ole Scheeren. Las obras comenzaron en 2004 y terminaron en 2012, después de que un incendio en un edificio vecino en 2009 retrasara los trabajos. La ingeniería Arup calculó la estructura.
El edificio consta de dos torres inclinadas que se levantan sobre una base común y se unen en lo alto mediante un cuerpo que vuela 75 metros. Juntas forman un bucle. La fachada tiene una red de diagonales, más densa donde las fuerzas son mayores y más espaciada donde son menores. El bucle debía reunir todas las fases de la producción televisiva, desde las noticias hasta la emisión, en una cadena continua.
El edificio recibió enseguida apodos en China y ha sido tanto admirado como criticado por ser un proyecto simbólico de un poder mediático estatal. Desde el punto de vista de la ingeniería se considera una de las estructuras de rascacielos más complejas. La CCTV muestra cómo Koolhaas intentó replantear el rascacielos como tipología.