Iglesia de Chora

Iglesia de Chora, Estambul
Tadam, CC0

La pequeña iglesia monástica situada cerca de las murallas terrestres de Constantinopla conserva la última gran decoración del arte bizantino. Los mosaicos y frescos de h. 1315–1321 narran la vida de la Virgen y de Cristo con una viveza comparable a la pintura contemporánea de Giotto en Italia.

Chora significa campo o tierra, y el monasterio estuvo en su día fuera de la muralla de la ciudad. La iglesia se reconstruyó varias veces, y adquirió su forma actual cuando el estadista Teodoro Metoquites la hizo restaurar y decorar a comienzos del siglo XIV. Era uno de los hombres más poderosos del imperio y un erudito escritor, y en un mosaico aparece arrodillado ante Cristo con la iglesia en las manos, tocado con un turbante gigantesco.

Los mosaicos de los nártex narran en muchas escenas pequeñas la infancia de la Virgen y la vida de Cristo, con edificios y paisajes que dan profundidad y movimiento. En la capilla funeraria, el fresco de Cristo sacando a Adán y Eva de sus tumbas es una de las imágenes más dramáticas del arte bizantino. Bajo los otomanos, la iglesia se convirtió en mezquita h. 1511 y las imágenes se cubrieron con cal; se recuperaron en el siglo XX, cuando el edificio pasó a ser museo, y en 2020 volvió a convertirse en mezquita.