Castillo de Kronborg

El castillo, situado en el punto más estrecho del Øresund, controlaba la navegación y el peaje. Federico II transformó una fortaleza medieval en un suntuoso castillo renacentista de estilo neerlandés. Shakespeare situó aquí su Hamlet, en el castillo que llamó Elsinore.
En la década de 1420 Erico de Pomerania construyó aquí la fortaleza de Krogen para poder cobrar peaje a todos los barcos que atravesaban el Øresund. En 1574-1585 Federico II hizo transformar la fortaleza en un castillo renacentista. Dirigieron las obras los maestros de obras neerlandeses Hans van Paeschen y Anthonis van Obbergen, y las fachadas se revistieron de arenisca. El rey dio al castillo el nombre de Kronborg. El peaje del Øresund convirtió el castillo en símbolo del poder del rey danés, y se cobró hasta 1857.
El castillo tiene cuatro alas en torno a un patio, con torres de distinta forma y altura. Las fachadas presentan rasgos del Renacimiento neerlandés, con hastiales, decoración esculpida y marcos de ventana de arenisca. La sala de los caballeros, en el ala sur, mide unos 62 metros de largo. La capilla, en el ala sur, se salvó del incendio de 1629 y conserva su mobiliario de la época de Federico II. El castillo está rodeado de bastiones y fosos de los siglos XVII y XVIII.
Un incendio en 1629 destruyó gran parte del castillo. Cristián IV lo reconstruyó, aunque con interiores más sencillos. Los suecos conquistaron Kronborg en 1658 y se llevaron gran parte de las obras de arte. Desde el siglo XVIII hasta 1922 el castillo fue cuartel. Después se restauró y se abrió como museo. Kronborg fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 2000. El Hamlet de Shakespeare lo ha convertido en uno de los castillos más famosos del mundo, y la obra se representa en su patio desde 1816.