Louisiana

Louisiana, Humlebæk, Dinamarca
Lars Plougmann, CC BY-SA 2.0

Louisiana es un museo de arte que serpentea por un parque junto al estrecho de Øresund. Galerías acristaladas unen una antigua villa con pabellones bajos encalados. La arquitectura es tan discreta que el paisaje y el arte se llevan el protagonismo.

Knud W. Jensen, mayorista de quesos y coleccionista de arte, compró en 1954 una villa del siglo XIX en Humlebæk, al norte de Copenhague. La finca se llamaba Louisiana por las tres esposas de su primer propietario, que se llamaban todas Louise. Jensen encargó el proyecto a los jóvenes arquitectos Jørgen Bo y Vilhelm Wohlert, y el museo abrió en 1958. Desde entonces se ha ampliado en varias fases.

Los arquitectos situaron nuevos pabellones en el parque, unidos por galerías de vidrio que serpentean entre los árboles. Los edificios son bajos, de ladrillo encalado, madera y grandes superficies acristaladas. Se inspiran en la arquitectura japonesa y en las casas de la costa oeste de Estados Unidos. El visitante camina entre el arte y la naturaleza, y la vista del mar reaparece una y otra vez. El parque de esculturas que da al Øresund reúne obras de Henry Moore y Alexander Calder, entre otros.

Louisiana se ha convertido en uno de los museos de arte más visitados de los países nórdicos y en un modelo para los museos que aúnan arte, arquitectura y paisaje. Muestra la manera del modernismo danés de trabajar con materiales sencillos y a escala humana. Su arquitectura se ha citado como ejemplo de cómo un edificio puede dar un paso atrás para dejar sitio a lo que exhibe.