Edificio del Reichstag

El antiguo edificio del parlamento de la época imperial se reformó para el Bundestag alemán tras la reunificación. Norman Foster le dio una nueva cúpula de vidrio, por la que los visitantes pueden subir en espiral por encima del salón de plenos. Un cono de espejos conduce la luz natural hasta los parlamentarios.
El Reichstag se construyó entre 1884 y 1894 según los planos de Paul Wallot. Se incendió en 1933, un suceso que los nazis aprovecharon para abolir la democracia, y sufrió graves daños durante la guerra. Durante la división quedó justo al lado del Muro. Tras la reunificación, el Bundestag decidió en 1991 trasladarse a Berlín, y Norman Foster ganó el concurso para la reforma. Las obras se realizaron entre 1995 y 1999.
Foster conservó las fachadas exteriores, pero rehízo por completo el interior. Su primera propuesta fue una gran cubierta sobre todo el edificio, pero se le pidió que le diera una cúpula. Diseñó una cúpula de vidrio y acero en la que dos rampas en espiral llevan a los visitantes por encima del salón de plenos. En el centro cuelga un cono de espejos que conduce la luz natural hasta la sala y que sirve también para la ventilación. En el interior se han conservado huellas de la historia, entre ellas pintadas de soldados soviéticos de 1945.
Antes de la reforma, la pareja de artistas Christo y Jeanne-Claude envolvió todo el edificio en tela en el verano de 1995, un acontecimiento que atrajo a millones de visitantes. La cúpula se ha convertido en uno de los lugares más visitados de Berlín y en un símbolo de transparencia democrática, ya que los ciudadanos pueden mirar desde arriba a sus representantes. El Reichstag muestra cómo un edificio histórico puede adquirir un nuevo significado gracias a la arquitectura contemporánea.