Estadio Olímpico de Estocolmo

El estadio se construyó para los Juegos Olímpicos de 1912 y parece un castillo medieval de ladrillo, con torres y arcos. Es uno de los recintos olímpicos más antiguos del mundo que siguen en uso. En su pista se han batido muchos récords mundiales.
Cuando Estocolmo obtuvo los Juegos Olímpicos de 1912, hizo falta un nuevo recinto deportivo. Lo diseñó el arquitecto Torben Grut, y se construyó en 1910–1912. Grut quería que el estadio encajara en la tradición sueca y eligió un estilo romántico nacional con ladrillo oscuro, torres y arcos. Los Juegos de 1912 fueron los primeros con cronometraje eléctrico y foto finish.
El estadio tiene forma de herradura, con gradas en torno a la pista y el campo. El edificio es de ladrillo hecho a mano y tiene torres en la entrada principal y en las esquinas. Las gradas descansan sobre arcos, bajo los cuales hay pasillos y estancias. La forma recuerda a un castillo o a una ciudad medieval.
El estadio se sigue utilizando para atletismo y fútbol y ha sido escenario de muchos récords mundiales. Muestra cómo el romanticismo nacional pudo aplicarse también a tipos de edificio completamente nuevos, y cómo el deporte se convirtió a principios del siglo XX en un asunto nacional.