Catedral de Upsala

La mayor iglesia de los países nórdicos se construyó en ladrillo según modelos franceses desde finales del siglo XIII y se consagró en 1435. Se hizo venir al maestro de obras francés Étienne de Bonneuil para dirigir los trabajos. Tras un incendio en 1702 la iglesia recibió unos chapiteles bajos; las altas agujas se añadieron en la década de 1880, cuando Helgo Zettervall reformó gran parte del edificio.
En la década de 1270 la sede arzobispal se trasladó de Gamla Uppsala a Östra Aros, que empezó entonces a llamarse Upsala, y con ella la reliquia de san Erico. Allí se inició una nueva catedral que había de ser la mayor de los países nórdicos. En 1287 se firmó en París un contrato con el maestro de obras Étienne de Bonneuil, que debía viajar a Suecia con oficiales y dirigir la obra. Su influencia se aprecia en la planta francesa. Como en la zona no había piedra adecuada para labrar, el ladrillo se convirtió en el material principal, mientras que portadas, capiteles y algunos detalles se hicieron de piedra. La obra se prolongó unos 150 años con distintos maestros de obras y circunstancias económicas cambiantes, y la iglesia no se consagró hasta 1435. Se convirtió en la principal iglesia de Suecia y en lugar de coronaciones.
La iglesia es una basílica con transepto y torres occidentales. El presbiterio tiene una girola con corona de capillas, una solución típicamente francesa, poco frecuente en los países nórdicos. Las torres son tan altas como larga es la iglesia. En ella reposan varias de las personalidades más conocidas del reino. Gustavo Vasa yace en una capilla funeraria detrás del altar mayor junto a sus reinas, bajo un monumento de Willem Boy. En la corona de capillas se encuentra el relicario de plata de san Erico. Entre las tumbas está también la de Carl von Linné, y el sarcófago de Emanuel Swedenborg se trasladó aquí desde Londres a principios del siglo XX. La catedral tiene además pinturas murales tardomedievales y capillas funerarias ricamente decoradas, que muestran cómo la iglesia se convirtió en lugar de memoria de la nobleza y de la monarquía.
Los incendios han marcado la historia de la iglesia. En el incendio de la ciudad de 1702 se destruyeron las torres y los tejados, y Carl Hårleman dio más tarde a las torres unos chapiteles barrocos. En la década de 1880 Helgo Zettervall llevó a cabo una amplia restauración. Quería dar a la iglesia un aspecto más gótico, de modo que se picó el revoque y las fachadas recibieron ladrillo nuevo, arbotantes y agujas altas y esbeltas siguiendo modelos del gótico francés y alemán. Las intervenciones fueron duramente criticadas ya en su época y fueron una de las razones por las que cambió la concepción de la restauración en Suecia. En la década de 1970 se realizó una nueva restauración que tuvo en cuenta en parte el aspecto anterior de la iglesia. La catedral de Upsala es el ejemplo más claro de cómo el gótico catedralicio francés se tradujo al ladrillo nórdico.