Estadio Nacional de Yoyogi

Estadio Nacional de Yoyogi, Tokio
Arne Müseler, CC BY-SA 3.0 de

Para los Juegos Olímpicos de 1964, Kenzo Tange proyectó dos pabellones deportivos con cubiertas colgantes. Cables de acero tendidos entre dos altos mástiles sostienen la cubierta en una suave curva. La forma une la arquitectura de los templos japoneses con la ingeniería moderna.

Tokio organizó los Juegos Olímpicos de 1964, los primeros celebrados en Asia, y la ciudad construyó nuevas instalaciones para mostrar la reconstrucción de Japón tras la guerra. Kenzo Tange recibió el encargo de proyectar la piscina cubierta y un pabellón menor para baloncesto. Se construyeron entre 1961 y 1964 en el parque de Yoyogi. El ingeniero Yoshikatsu Tsuboi calculó la estructura.

El pabellón grande tiene una cubierta que cuelga de dos cables de acero tendidos entre dos mástiles de hormigón. Desde los cables parten elementos de acero hacia una base de hormigón, de modo que la cubierta adopta una suave curva en forma de silla de montar. El pabellón menor tiene un solo mástil y una cubierta en espiral. La forma de las cubiertas evoca los templos japoneses y las conchas, y el interior es luminoso y sin pilares. En su época, la estructura fue una de las mayores cubiertas colgantes del mundo.

Desde entonces los pabellones se han usado para el deporte y para conciertos, y volvieron a utilizarse durante los Juegos Olímpicos de 2021. Tange recibió el Premio Pritzker en 1987. Yoyogi se considera una de las obras más importantes de la posguerra en Japón y uno de los primeros ejemplos de modernismo japonés con reconocimiento internacional.