Sofonisba Anguissola

La primera pintora del Renacimiento con fama internacional.
Sofonisba Anguissola llegó a ser pintora de corte en España y vivió más de noventa años. Pintó retratos familiares llenos de vida y varios autorretratos.
Sofonisba Anguissola nació hacia 1532 en Cremona, en el norte de Italia. Era la mayor de siete hijos de una familia de la baja nobleza. Su padre, Amilcare, dio a sus seis hijas una educación humanista, algo poco habitual en la época, y permitió que Sofonisba y una de sus hermanas estudiaran pintura con maestros locales, primero con Bernardino Campi y después con Bernardino Gatti.
Su padre enviaba sus dibujos a artistas célebres para impulsar su carrera. Uno de ellos llegó a Miguel Ángel. Según una carta conservada, este respondió que era más difícil dibujar a un niño llorando que a uno riendo. Ella hizo entonces un dibujo de un niño mordido por un cangrejo, hoy en Nápoles. Su obra temprana más conocida es La partida de ajedrez, de 1555, hoy en Poznań (Polonia). En ella, tres de sus hermanas juegan al ajedrez mientras una criada las observa. Es una escena familiar insólitamente distendida y viva.
Su fama llegó a España, y en 1559 fue llamada a la corte de Felipe II en Madrid. Fue dama de compañía y maestra de dibujo de la reina Isabel de Valois y pintó retratos de la familia real. Como era una dama noble, no recibía un salario como un pintor de corte corriente, y varias de sus obras se atribuyeron durante mucho tiempo a colegas varones. Pintó numerosos autorretratos, ante el caballete, ante una espineta o con un libro, y fue una de las artistas más retratadas de su tiempo.
El rey concertó su matrimonio con un noble siciliano en 1573. Tras la muerte de este, se casó en segundas nupcias con un capitán de barco genovés. Vivió en Génova y más tarde en Palermo. Allí la visitó en 1624 el joven Anton van Dyck, que la dibujó y anotó que, pese a su mala vista, seguía teniendo la mente lúcida. Murió en Palermo en 1625, con más de noventa años.
Sofonisba Anguissola demostró que una mujer podía alcanzar fama internacional como pintora. Abrió el camino a artistas posteriores como Lavinia Fontana y Artemisia Gentileschi.