Gian Lorenzo Bernini

El escultor y arquitecto del Barroco en Roma.
Bernini hizo que el mármol pareciera blando como la piel. Creó el Éxtasis de Santa Teresa, fuentes en la Piazza Navona y las columnatas de San Pedro.
Gian Lorenzo Bernini nació en Nápoles el 7 de diciembre de 1598. Su padre, Pietro, era escultor, y la familia se trasladó a Roma cuando Gian Lorenzo tenía unos siete años. Fue un niño prodigio y trabajó desde muy pronto en el taller paterno. Siendo aún adolescente ya recibía encargos de la familia del papa.
El gran éxito le llegó con una serie de grupos de mármol para el cardenal Scipione Borghese en la década de 1620. Siguen en la Galleria Borghese de Roma. En El rapto de Proserpina, los dedos del dios se hunden en el muslo de la joven como si el mármol fuera piel blanda. En Apolo y Dafne, la ninfa se transforma en árbol mientras Apolo intenta atraparla, y de su cuerpo brotan hojas y raíces. David tensa el cuerpo en el instante previo a lanzar la piedra.
Con la elección del papa Urbano VIII en 1623 comenzó una larga carrera al servicio de los papas. Bernini realizó el enorme baldaquino de bronce sobre el altar papal de San Pedro y fue nombrado arquitecto de la basílica. Su escultura más conocida es el Éxtasis de Santa Teresa, en la iglesia de Santa Maria della Vittoria, donde una ventana oculta deja caer la luz sobre la santa mientras un ángel apunta una flecha a su corazón. Hizo la Fuente de los Cuatro Ríos en la Piazza Navona y las grandes columnatas que rodean la plaza de San Pedro. Bernini combinó escultura, arquitectura y luz en conjuntos destinados a sobrecoger al espectador.
Bernini era orgulloso y temperamental. Mantuvo una relación amorosa con Costanza Bonarelli, de quien hizo un busto lleno de vida, hoy en el Bargello. Cuando supo que ella le era infiel con su hermano, hizo que un criado le cortara la cara. Se casó en 1639 y tuvo once hijos. En 1665 viajó a París para diseñar una nueva fachada del Louvre para Luis XIV, pero el proyecto nunca se llevó a cabo. Fue amigo de la reina Cristina cuando esta vivía en Roma. Murió en 1680.
Bernini dio forma a la Roma barroca más que nadie. Su escultura y su arquitectura dramáticas fueron modelo en toda Europa durante más de un siglo.