Caspar David Friedrich

El paisajista del romanticismo.
Caspar David Friedrich pintó paisajes desolados, ruinas y personas vistas de espaldas. En su obra la naturaleza se convierte en un espacio espiritual.
Caspar David Friedrich nació en 1774 en Greifswald, que entonces pertenecía a Suecia como parte de la Pomerania sueca. Su padre fabricaba velas y jabón. Su infancia estuvo marcada por el duelo. Su madre murió cuando él tenía siete años, y unos años después un hermano se ahogó mientras patinaban, según el relato familiar al intentar salvar a Caspar. Friedrich estudió entre 1794 y 1798 en la Academia de Bellas Artes de Copenhague y después se instaló en Dresde, donde vivió el resto de su vida.
Empezó con dibujos y aguadas en sepia y poco a poco pasó al óleo. El éxito, y un escándalo, llegaron con La cruz en la montaña (1808), un retablo que solo muestra un crucifijo en la cima de una montaña al atardecer. Los críticos opinaban que un paisaje no tenía cabida en un altar. El cuadro está en Dresde. En 1810 el príncipe heredero de Prusia compró El monje junto al mar y Abadía en el robledal, que hoy se encuentran en la Alte Nationalgalerie de Berlín.
Entre sus obras más conocidas figuran El caminante sobre el mar de nubes (hacia 1818), en la Kunsthalle de Hamburgo, y Acantilados blancos en Rügen (hacia 1818), en Winterthur, en Suiza. El mar de hielo (1823-1824), en Hamburgo, muestra un barco aplastado por bloques de hielo. Friedrich pintaba a menudo personas vistas de espaldas, las llamadas Rückenfiguren. El espectador ve la naturaleza a través de sus ojos. Sus composiciones son sobrias, a menudo simétricas, y están llenas de silencio: niebla, claros de luna, ruinas, árboles desnudos y horizontes infinitos.
Para Friedrich la naturaleza era un espacio espiritual en el que el ser humano se encuentra con Dios y con su propia pequeñez. No pintaba directamente del natural, sino que componía las imágenes en el taller a partir de minuciosos bocetos. Era callado y melancólico. En 1818 se casó con Caroline Bommer, con quien tuvo tres hijos. Su popularidad decayó a partir de la década de 1820. En 1835 sufrió un ictus, y murió en la pobreza en 1840.
Friedrich cayó casi por completo en el olvido, pero fue redescubierto hacia 1900. Hoy se le considera el principal pintor del romanticismo alemán. Sus cuadros se han comparado con la pintura abstracta posterior, y el 250.º aniversario de su nacimiento, en 2024, se celebró con grandes exposiciones en Alemania.