Thomas Gainsborough

Retrato y paisaje a la inglesa.
Gainsborough pintó a nobles en sus parques y él mismo prefería los paisajes. Su El niño azul es uno de los cuadros más famosos de Inglaterra.
Thomas Gainsborough nació en 1727 en Sudbury, en Suffolk. Su padre comerciaba con telas. Ya de niño dibujaba los paisajes de los alrededores de su ciudad natal. A los trece años lo enviaron a Londres, donde trabajó con el grabador francés Hubert Gravelot y aprendió el estilo ligero del rococó. En 1746 se casó con Margaret Burr, que tenía una renta anual que dio a la familia cierta seguridad. Tuvieron dos hijas, a las que pintó muchas veces.
La pareja regresó a Suffolk. Allí pintó El señor y la señora Andrews (hacia 1750), una joven pareja ante sus campos. El cuadro se encuentra en la National Gallery de Londres y es una de las obras británicas más conocidas del siglo XVIII. En 1759 se trasladó a la ciudad balneario de Bath, donde los huéspedes ricos querían ser retratados. Allí maduró su estilo. En 1774 se trasladó a Londres y se convirtió en uno de los pintores favoritos de la corte. El niño azul (hacia 1770), un joven con traje de seda azul, se vendió en 1921 a Estados Unidos y se encuentra en la Huntington Library de California.
Gainsborough pintaba con rapidez y mano ligera. Las pinceladas son ligeras como plumas y casi abocetadas, y los modelos se funden con los árboles y las nubes del fondo. Se dice que usaba pinceles de mango muy largo para ver el conjunto. A diferencia de Reynolds, no le interesaban los modelos antiguos. Quería captar el parecido y el ambiente. Él mismo prefería los paisajes, y en sus cartas se quejaba de los retratos que pintaba por dinero.
Gainsborough fue uno de los fundadores de la Royal Academy en 1768, pero discutía a menudo con la academia sobre cómo debían colgarse sus obras y dejó de exponer allí en 1784. Le encantaba la música y frecuentaba a músicos. Su rivalidad con Reynolds era conocida, pero se reconciliaron cuando Gainsborough estaba en su lecho de muerte. Murió de cáncer en 1788. Reynolds le rindió homenaje más tarde en uno de sus discursos.
Los paisajes de Gainsborough fueron una inspiración importante para John Constable y para el paisajismo inglés del siglo XIX. Su pincelada libre se ha visto también como un anticipo de pintores posteriores que dejaron visibles las pinceladas.