Giambologna

Giambologna
Hendrik Goltzius, Public domain

El escultor que hizo girar el mármol.

Giambologna nació en Flandes, pero trabajó en Florencia. Su figura serpentinata, una figura retorcida en espiral, está pensada para verse desde todos los lados.

Giambologna se llamaba en realidad Jean de Boulogne y nació en 1529 en Douai, que entonces pertenecía a Flandes y hoy forma parte de Francia. Se formó con un escultor de Mons. Hacia 1550 viajó a Roma para estudiar la escultura antigua y las obras de Miguel Ángel. Según un relato posterior, mostró a Miguel Ángel un modelo y este le aconsejó que aprendiera a modelar antes de intentar acabarlo, pero se trata de una anécdota.

De regreso a casa se detuvo en Florencia. Allí encontró un protector y se quedó el resto de su vida. Se convirtió en escultor de corte de la familia Médici. Uno de sus primeros grandes encargos fue la Fuente de Neptuno de Bolonia, realizada en 1563–66. También hizo un Mercurio volador de bronce, en equilibrio sobre la punta de un pie, hoy en el Bargello de Florencia.

Su obra más conocida es El rapto de las sabinas, en mármol, terminada en 1583 y colocada en la Loggia dei Lanzi de Florencia. Tres figuras giran hacia arriba en espiral: un joven levanta a una mujer mientras un hombre mayor se encoge debajo de ellos. No hay un lado principal. Hay que rodear la estatua para apreciarla. Esto se llama figura serpentinata, la figura en forma de serpiente. Según una fuente temprana, lo que buscaba Giambologna era sobre todo resolver un problema artístico, y el título se le dio después. Al final de su vida hizo una estatua ecuestre de Cosme I para la Piazza della Signoria.

Giambologna dirigió un gran taller. Pequeñas estatuillas de bronce basadas en sus modelos se ofrecían como regalos diplomáticos de los Médici a príncipes de toda Europa, lo que dio a conocer su estilo por todas partes. Entre sus discípulos estuvieron Pietro Tacca y Adriaen de Vries. Giambologna murió en Florencia en 1608.

Tras la muerte de Miguel Ángel, fue el principal escultor de Italia. Sus figuras retorcidas en espiral y su movimiento en el espacio anuncian el Barroco y a Bernini.