Jōchō

Jōchō
Jhocho, the master sculptor, book:FUKUYAMA TUNEO and MORI TORU, Public domain

El maestro que ensamblaba estatuas.

Jōchō desarrolló la técnica yosegi, en la que las estatuas se ensamblan a partir de muchos bloques de madera. Su Amida del Byōdō-in se convirtió en el modelo de la escultura budista japonesa.

Jōchō trabajó en la primera mitad del siglo XI y murió en 1057. Era hijo o discípulo del escultor Kōshō y dirigía un gran taller en Kioto durante el periodo Heian, cuando la poderosa familia Fujiwara gobernaba Japón en nombre del emperador. Trabajó, entre otros, para Fujiwara no Michinaga y su hijo Yorimichi.

Jōchō perfeccionó la técnica yosegi-zukuri, en la que una estatua se ensambla con muchos bloques de madera ahuecados en lugar de tallarse en un único tronco. La técnica permitía crear estatuas grandes y ligeras que no se agrietaban, y el trabajo podía repartirse entre muchos artesanos. El taller se convirtió en un modelo de cómo los escultores japoneses organizaban su trabajo. En 1022 Jōchō fue el primer escultor en recibir un rango honorífico dentro de la jerarquía budista, lo que muestra lo mucho que se valoraba ya su oficio.

Su única obra conservada con seguridad es el Amida Nyorai del Pabellón del Fénix del templo Byōdō-in, en Uji, al sur de Kioto, de 1053. La estatua de madera dorada mide casi tres metros de altura y está sentada en meditación, con un rostro sereno y apacible. El cuerpo es redondeado y armonioso, y los pliegues de las vestiduras son poco profundos y suaves. A su alrededor, en las paredes, flotan sobre nubes algo más de cincuenta pequeños bodhisattvas realizados en su taller.

El estilo de Jōchō fue el modelo de la escultura budista japonesa durante más de cien años, y muchas estatuas posteriores copiaron sus proporciones. El Amida del Byōdō-in es un tesoro nacional y una de las esculturas más conocidas de Japón.