Frida Kahlo

El dolor y la fuerza del autorretrato.
Frida Kahlo sufrió graves heridas en un accidente de autobús en su juventud y se pintó a sí misma una y otra vez. Sus cuadros mezclan arte popular mexicano, política y cuerpo.
Frida Kahlo nació en 1907 en Coyoacán, en las afueras de Ciudad de México, en la Casa Azul, donde también murió. Su padre era un fotógrafo de origen alemán y su madre tenía raíces españolas e indígenas mexicanas. A los seis años contrajo la poliomielitis, y una de sus piernas quedó más delgada. Estudió en una escuela de élite de Ciudad de México y quería ser médica.
En 1925 resultó gravemente herida en un accidente de autobús en el que una barra de hierro le atravesó la pelvis. Durante la larga convalecencia empezó a pintar, tumbada en la cama con un espejo encima. Sufrió dolores y se sometió a numerosas operaciones el resto de su vida. En 1929 se casó con el célebre muralista Diego Rivera. Se divorciaron en 1939, pero volvieron a casarse al año siguiente.
Aproximadamente un tercio de sus cuadros son autorretratos. Pintaba en formatos pequeños con colores vivos, inspirada en el arte popular mexicano y en los exvotos católicos. A menudo muestra su cuerpo herido, sus abortos y su dolor, pero también su identidad política y mexicana, con trajes tradicionales, monos, loros y plantas. Las dos Fridas, de 1939, se encuentra en el Museo de Arte Moderno de Ciudad de México, y La columna rota, de 1944, en el Museo Dolores Olmedo.
El surrealista André Breton la llamó surrealista, pero ella lo rechazó y dijo que nunca pintaba sueños, sino su propia realidad. Su exposición en París en 1939 llevó al Louvre a comprar uno de sus autorretratos. Era comunista y tuvo una breve relación con León Trotski, que vivió en la Casa Azul en 1937. Su primera exposición individual en México llegó en 1953, y acudió a ella en su cama.
Ese mismo año le amputaron la pierna derecha. Murió en 1954, a los 47 años. La Casa Azul se convirtió en museo en 1958. A partir de la década de 1980 se convirtió en un icono mundial del feminismo, la identidad mexicana y la expresión personal, y en 2021 uno de sus autorretratos se vendió por un precio récord para el arte latinoamericano.