Edvard Munch

El pintor del alma y de la angustia.
Edvard Munch pintó el amor, la enfermedad y la muerte en una serie que llamó «El friso de la vida». Es uno de los precursores del expresionismo.
Edvard Munch nació en 1863 en Løten (Noruega) y creció en Kristiania, la actual Oslo. Su infancia estuvo marcada por la enfermedad y la muerte. Su madre murió de tuberculosis cuando él tenía cinco años, y su querida hermana Sophie murió de la misma enfermedad en 1877. Su padre era médico militar y profundamente religioso. Munch empezó a estudiar ingeniería, pero se pasó al arte y tuvo entre sus maestros a Christian Krohg.
En Kristiania frecuentó a los bohemios reunidos en torno al escritor Hans Jæger, que defendía que el arte debía nacer de la propia vida. La niña enferma, de 1885–1886, que evoca la muerte de su hermana, fue su primera gran obra. Fue recibida con burlas, pero hoy es una de las pinturas más célebres del Nasjonalmuseet de Oslo. Los años en París a partir de 1889 lo pusieron en contacto con el impresionismo y el simbolismo.
En 1892 se inauguró en Berlín una exposición de sus obras. Provocó tal escándalo que fue clausurada al cabo de una semana, pero lo dio a conocer. Durante la década de 1890 trabajó en lo que llamó El friso de la vida, una serie sobre el amor, la angustia y la muerte. A ella pertenecen El grito, de 1893, Madonna, Vampiro, Ansiedad y La danza de la vida. El grito existe en varias versiones, entre otras en el Nasjonalmuseet y el Museo Munch de Oslo. Fue además uno de los grandes grabadores de su tiempo y renovó en especial la xilografía.
El estilo de Munch se basa en líneas ondulantes, formas simplificadas y colores que expresan sentimientos más que realidad. Su vida privada fue tormentosa. Una relación con Tulla Larsen terminó en 1902 con un disparo que le hirió la mano. En 1908 sufrió una crisis nerviosa y fue tratado en una clínica de Copenhague. Después su pintura se volvió más luminosa. Realizó grandes pinturas murales para el aula magna de la Universidad de Oslo, entre ellas El sol.
Desde 1916 vivió en la finca de Ekely, en las afueras de Oslo. Los nazis declararon su arte «degenerado» y retiraron sus obras de los museos alemanes. Munch murió en enero de 1944 y legó sus obras al municipio de Oslo. La colección se expone en el Museo Munch. Se le considera uno de los precursores más importantes del expresionismo. En Estocolmo, la Galería Thiel conserva una colección notable de sus obras.