Emil Nolde

El lobo solitario y colorista del expresionismo.
Emil Nolde pintó flores, mares y escenas religiosas con colores incandescentes. Era nazi, pero aun así el régimen lo tachó de «degenerado».
Emil Nolde nació como Emil Hansen en 1867 en el pueblo de Nolde, en Schleswig, cerca de la frontera entre Alemania y Dinamarca. Creció en una granja y se formó primero como tallista y dibujante de muebles. Durante unos años enseñó dibujo en San Galo (Suiza). Ganó dinero con postales en las que las cumbres de las montañas tenían rostros humanos, y ese dinero le permitió dedicarse a la pintura. En 1902 adoptó el nombre de Nolde por su pueblo natal.
Estudió en Múnich y París y en 1906–1907 fue brevemente miembro del grupo expresionista Die Brücke. Sin embargo, siguió su propio camino. Hacia 1909–1912 pintó una serie de cuadros religiosos, entre ellos Pentecostés y el gran ciclo La vida de Cristo. Las figuras son toscas, los rostros parecen máscaras y los colores arden.
Nolde pintó también mares, flores y jardines. Fue un maestro de la acuarela, en la que dejaba que los colores se expandieran sobre el papel húmedo. En 1913–1914 participó en una expedición a Nueva Guinea. Con su esposa danesa, la actriz Ada Vilstrup, construyó a partir de 1927 la casa y el jardín de Seebüll, donde vivió el resto de su vida.
Nolde era miembro del partido nazi y tenía opiniones antisemitas. Aun así, el régimen rechazó su arte. Más de mil obras suyas fueron retiradas de los museos alemanes, y fue uno de los artistas más señalados en la exposición «Arte degenerado» de 1937. En 1941 se le prohibió vender y exponer. En esos años pintó pequeñas acuarelas a las que llamó «cuadros no pintados».
Después de la guerra se le presentó durante mucho tiempo únicamente como víctima del nazismo. La investigación y una gran exposición en Berlín en 2019 han puesto más claramente de manifiesto sus simpatías nazis. Murió en 1956 en Seebüll, hoy convertido en museo. Se le considera uno de los grandes coloristas del expresionismo alemán, pero su legado es objeto de debate.