La vanguardia

En doce años, los artistas rompieron con prácticamente todas las reglas vigentes desde el Renacimiento.

En 1905, los fauvistas –las «fieras»–, con Matisse a la cabeza, escandalizaron París con colores que no describían la realidad. Ese mismo año se fundó Die Brücke en Dresde, y el expresionismo se extendió por Alemania con colores intensos y formas angulosas.

Picasso y Braque descompusieron los objetos en el cubismo y los mostraron desde varios puntos de vista a la vez. Los futuristas italianos exaltaron la velocidad y las máquinas. Kandinsky, Malévich y Mondrian llegaron hasta la abstracción, aunque Hilma af Klint ya pintaba de forma abstracta desde 1906.

La Primera Guerra Mundial llevó a un grupo de jóvenes artistas de Zúrich a fundar el dadaísmo, una protesta contra toda razón. Los readymades de Duchamp preguntaban qué es realmente el arte. Después de la vanguardia, cualquier cosa podía ser arte.