Sesshū Tōyō

Sesshū Tōyō
不詳 unknown, Public domain

El maestro de la pintura a la tinta.

Sesshū fue un monje zen que viajó a China en 1467–1469. Desarrolló una pintura a la tinta propia y vigorosa y se le considera el mayor pintor de Japón.

Sesshū Tōyō nació en 1420 en la provincia de Bitchū, en la actual Okayama. Muy joven ingresó como novicio en un templo zen. Una célebre leyenda cuenta que de niño lo ataron a un pilar como castigo y dibujó en el suelo un ratón con sus lágrimas, tan vivo que el monje creyó que era real. Es una leyenda, pero lo ha hecho famoso entre todos los escolares japoneses.

De joven se trasladó al templo Shōkoku-ji de Kioto, donde estudió zen y pintura a la tinta, entre otros con el pintor Shūbun. En la década de 1460 se estableció en Yamaguchi, en el oeste de Japón, bajo la protección del poderoso clan Ōuchi.

En 1467–1469 viajó con una misión comercial a la China de los Ming. Visitó templos, recibió un puesto honorífico en un templo zen y viajó a Pekín. Estudió tanto el paisaje chino como la pintura de la época. A su regreso había desarrollado un estilo propio: contornos enérgicos y angulosos, una estructura clara y contrastes audaces. Construyó un estudio y siguió viajando por Japón y pintando.

Entre sus obras más conocidas figuran un rollo de paisaje de algo más de quince metros de largo, de 1486, en el Museo Mōri de Hōfu; los paisajes de otoño e invierno del Museo Nacional de Tokio, y el Paisaje haboku, de 1495, en el mismo museo. Haboku significa «tinta rota»: el paisaje está pintado con manchas rápidas y húmedas y pocas líneas. También pintó una vista de Amanohashidate, un famoso banco de arena.

Sesshū murió hacia 1506. Se le considera el mayor pintor a la tinta de Japón, y seis de sus obras han sido declaradas tesoro nacional, más que las de cualquier otro artista. Muchos pintores posteriores, entre ellos Hasegawa Tōhaku, reivindicaron ser continuadores de su legado.