Wang Wei

El poeta que pintaba.
Wang Wei fue uno de los grandes poetas de la dinastía Tang y más tarde se le consideró el padre de la pintura de paisaje de los letrados. Su Shi dijo que en sus poemas había pintura y en sus pinturas, poesía.
Wang Wei nació en el 699, o quizá en el 701, en Shanxi, y murió hacia el 759 o el 761. Fue un talento brillante: poeta, músico, calígrafo y pintor. Aprobó muy joven el examen imperial superior e hizo carrera como funcionario en la corte Tang.
Su vida cambió con la rebelión de An Lushan en la década del 750. Los rebeldes tomaron la capital y Wang Wei se vio obligado a servir en su gobierno. Cuando el poder imperial se restableció, corrió el riesgo de ser castigado, pero fue indultado, en parte gracias a su hermano y a un poema que había escrito sobre su lealtad. Era profundamente budista y más tarde se le llamó «el Buda de la poesía».
Wang Wei poseía una finca en Wangchuan, cerca de Lantian, al sur de Chang'an. Allí escribió junto a su amigo Pei Di una serie de poemas breves sobre lugares de la finca, entre ellos el famoso Recinto de los ciervos. También habría pintado la finca en un largo rollo. El original se ha perdido, y la imagen solo se conoce por copias posteriores y grabados en piedra. No se conserva ninguna pintura segura suya.
Sus poemas son breves, serenos y llenos de naturaleza: montañas vacías, luz que cae sobre el musgo, sonidos que llegan de lejos. Su Shi escribió en el siglo XI que en sus poemas había pintura y en sus pinturas, poesía, y la frase se ha vuelto clásica. También se dice que Wang Wei desarrolló la pintura de paisaje en tinta monocroma, pero hasta qué punto es cierto es objeto de debate.
Su fama póstuma como pintor la forjaron sobre todo los letrados de épocas posteriores. En el siglo XVII, Dong Qichang lo proclamó fundador de la «escuela del Sur», la tradición de los pintores letrados aficionados. Como poeta figura entre los más grandes de la dinastía Tang, y sigue siendo uno de los poetas chinos más leídos.