Morada en las montañas Fuchun
Un sereno paisaje fluvial pintado a lo largo de varios años. El rollo sufrió daños en un incendio en 1650 y se conserva en dos partes: en Taipéi y en Hangzhou.
Las pinceladas son secas y suaves: la montaña se construye con ritmo, no con contornos.
Huang Gongwang vivió entre 1269 y 1354, durante la dinastía Yuan, cuando China estaba gobernada por los mongoles. Había trabajado como funcionario, pero más tarde se retiró y estuvo un tiempo vinculado al taoísmo. Empezó a pintar en una etapa avanzada de su vida. Se le considera uno de los cuatro grandes maestros de la dinastía Yuan. Pintó Morada en las montañas Fuchun a lo largo de varios años, hacia 1347-1350, para un amigo taoísta.
La obra es un rollo horizontal de tinta sobre papel que originalmente medía unos siete metros de largo. Muestra el paisaje a lo largo del río Fuchun, en la actual provincia de Zhejiang. Montañas bajas y altas se suceden a lo largo del río. Hay bosques, orillas, casitas, puentes y pescadores en barcas. El paisaje cambia gradualmente a medida que se desenrolla el rollo.
La composición es serena y rítmica. Las montañas y el agua se alternan, y el rollo no tiene un punto culminante dramático. El espectador sigue el paisaje como en un paseo. El rollo es un ejemplo de cómo los pintores de paisaje chinos no querían representar un lugar exacto, sino transmitir la sensación de todo un paisaje.
Huang Gongwang utilizó pinceladas secas y suaves con tinta pálida. Las montañas están construidas con largos trazos paralelos que a veces se llaman pinceladas de fibra de cáñamo. Puntos y trazos cortos señalan la vegetación. Aplicó la tinta en varias capas durante mucho tiempo. El estilo se convirtió en un modelo para los pintores letrados posteriores, que valoraban la expresión personal y la calidad del pincel por encima del color y el detalle. El propio Huang Gongwang escribió un colofón en el rollo en el que cuenta que trabajó en él durante varios años, cuando tenía tiempo y ganas.
El destino del rollo es dramático. En 1650 uno de sus propietarios, en su lecho de muerte, quiso que el rollo se quemara para poder llevárselo consigo. Un familiar lo rescató del fuego, pero para entonces ya se había partido en dos. La primera parte, más corta, llamada La montaña restante, se encuentra hoy en el Museo Provincial de Zhejiang, en Hangzhou. La parte más larga está en el Museo Nacional del Palacio de Taipéi.
En el siglo XVIII el emperador Qianlong recibió una copia del rollo y creyó que era auténtica. Escribió en ella numerosos comentarios. Cuando más tarde el rollo auténtico llegó a su colección, lo declaró una falsificación. El error se ha convertido en una historia célebre sobre el juicio artístico.
En 2011 las dos partes se mostraron juntas por primera vez en más de 350 años en una exposición en Taipéi. Se percibió como un acontecimiento simbólico en las relaciones entre China y Taiwán. El rollo se considera una de las obras más admiradas de la historia del arte chino.