Calabaza

Una calabaza amarilla con lunares negros en el extremo de un embarcadero de la isla de Naoshima. Los lunares acompañan a Kusama desde la infancia.

Los lunares se hacen más pequeños hacia la parte superior y hacen que la calabaza parezca redonda y viva.

Yayoi Kusama nació en 1929 en Matsumoto, Japón. Su familia regentaba un vivero, y ella creció entre flores, plantas y calabazas. Ya de niña tenía alucinaciones en las que el mundo se cubría de lunares y motivos. Ha contado que las calabazas le daban una sensación de seguridad. La han acompañado toda la vida y se han convertido en uno de sus motivos más importantes.

Calabaza es una gran escultura con forma de calabaza amarilla con lunares negros. Se alza en el extremo de un embarcadero de la isla de Naoshima, en el mar Interior de Seto, en Japón. Mide unos dos metros de altura. Tiene un aspecto redondeado, algo irregular, con surcos profundos. Los lunares son negros sobre fondo amarillo, están dispuestos en hileras a lo largo de los surcos y se hacen más pequeños hacia la parte superior.

La composición se basa en el contraste entre la calabaza y el paisaje. La forma amarilla está sola en el embarcadero, frente al mar y el cielo. El motivo sencillo destaca con nitidez en un entorno tranquilo. El emplazamiento hace que el visitante vea la calabaza recortada contra el horizonte y el agua, como una señal o un hito.

La escultura está hecha de plástico reforzado con fibra de vidrio y pintada de amarillo y negro. El material es ligero y resistente, pero aun así vulnerable al viento y a la intemperie. Los lunares desempeñan un papel importante en el arte de Kusama. Ella los ha descrito como una forma de autoaniquilarse, de fundirse con lo infinito.

Kusama vivió en Nueva York desde finales de la década de 1950 hasta principios de la de 1970 y participó activamente en la vanguardia de la ciudad. Pintó cuadros con redes infinitas y realizó instalaciones con espejos y sonados happenings. Tras regresar a Japón decidió vivir en un hospital psiquiátrico de Tokio, y tiene su taller cerca. Ha seguido trabajando intensamente. Sus grandes retrospectivas han atraído a un público enorme en todo el mundo.

La calabaza se instaló en Naoshima en 1994 con motivo de una exposición. Desde entonces la isla se ha convertido en un centro de arte contemporáneo, con museos y obras al aire libre, impulsado por la empresa Benesse. En agosto de 2021 un tifón arrancó la escultura y la dañó gravemente. Se volvió a fabricar y se colocó de nuevo en el embarcadero en 2022. Kusama también ha realizado una calabaza roja que se encuentra junto al puerto de Naoshima.

Calabaza se ha convertido en uno de los símbolos más conocidos de Naoshima y del arte de Kusama. Visitantes de todo el mundo viajan a la isla para verla, y no deja de ser fotografiada. Kusama es una de las artistas contemporáneas más populares del mundo, y sus lunares y calabazas se han difundido a través de exposiciones, moda y productos.