El Japón moderno

Del encuentro con Occidente en la era Meiji, pasando por el nihonga y Gutai, hasta los lunares de Kusama y el superflat de Murakami.

La Restauración Meiji de 1868 abrió Japón a Occidente. Unos artistas estudiaron pintura al óleo en París, mientras otros desarrollaban el nihonga, una pintura japonesa moderna con materiales tradicionales. Al mismo tiempo, el japonismo recorría el camino inverso.

Tras la Segunda Guerra Mundial, el grupo Gutai de Osaka creó performances y pintura de acción antes que muchos artistas occidentales, y Yayoi Kusama pasó a formar parte de la vanguardia neoyorquina.

Ceramistas como Hamada Shōji y el movimiento mingei exaltaron la artesanía popular anónima. Hoy el arte japonés abarca desde el superflat de Murakami, que une el ukiyo-e con el manga, hasta una arquitectura y un diseño de primer nivel mundial.