Termas de Caracalla

Las termas del emperador Caracalla acogían a más de mil bañistas a la vez. Sus ruinas siguen siendo inmensas: muros de ladrillo que antaño sostenían bóvedas sobre salas calientes, templadas y frías. La planta, con grandes salas en una secuencia simétrica, fue un modelo mucho tiempo después.
Las termas se construyeron en 212-216 d. C., durante el reinado de Caracalla, al sur del centro de la ciudad. El complejo recibía agua por un ramal propio del acueducto Aqua Marcia. El edificio descansaba sobre una alta plataforma, bajo la cual corrían túneles para el personal, la leña y el agua. Los muros tienen núcleo de hormigón y paramento de ladrillo, y originalmente estaban revestidos de mármol, estuco y mosaico. Todo el recinto, con jardines, bibliotecas y tiendas en torno a los baños, medía unos 300 metros de lado.
El edificio principal se ordenaba según un eje rigurosamente simétrico. Del baño frío, el frigidarium, se pasaba a una sala templada, el tepidarium, y de ahí al baño caliente circular, el caldarium, de unos 35 metros de diámetro y cubierto por una cúpula. Las salas se calentaban con aire caliente procedente de hornos, que circulaba por cámaras bajo los suelos y dentro de los muros. A cada lado había una palestra, un patio para el deporte y el juego. La gran piscina al aire libre, la natatio, tenía muros con hornacinas para estatuas. Muchas de las célebres esculturas antiguas del Museo Arqueológico de Nápoles, entre ellas el Hércules Farnesio, se hallaron aquí en el siglo XVI.
Las termas funcionaron hasta el siglo VI, cuando los godos cortaron los acueductos. Después el complejo se arruinó y sirvió de cantera. Sus ruinas inspiraron a arquitectos posteriores, y la planta con una sucesión de grandes salas abovedadas fue modelo, entre otros, de la gran sala de espera de la Pennsylvania Station de Nueva York, construida en 1910. Desde 1937 el antiguo caldarium se utiliza como escenario estival de ópera. Las ruinas muestran claramente cómo el hormigón y el ladrillo romanos permitieron construir grandes espacios sin apoyos interiores.