Sala de Conciertos de Helsingborg

La sala de conciertos de Markelius en Helsingborg fue uno de los primeros edificios públicos funcionalistas de Suecia. Es un edificio blanco y liso con una alta sala de conciertos y un vestíbulo acristalado. Demostró que la nueva arquitectura servía también para los edificios de la cultura.
Helsingborg convocó en 1925 un concurso de arquitectura para una sala de conciertos, y lo ganó Sven Markelius. Fue revisando el proyecto a medida que se imponía el funcionalismo, y el edificio se construyó en 1930–1932. Se inauguró en 1932, dos años después de la Exposición de Estocolmo, en la que Markelius había sido uno de los arquitectos principales. La sala de conciertos se convirtió en uno de los primeros grandes edificios públicos de Suecia en el nuevo estilo.
El edificio consta de una alta sala de conciertos y partes más bajas para el vestíbulo y otras dependencias. Las fachadas son lisas y blancas, y el vestíbulo tiene grandes ventanales hacia la ciudad. La sala es larga y estrecha, y su diseño cuida mucho la acústica. La forma sigue a la función, y la decoración ha desaparecido casi por completo. Markelius diseñó también los detalles, como barandillas, lámparas y puertas.
La sala de conciertos sigue siendo la sede de la Orquesta Sinfónica de Helsingborg. Se ha renovado y ampliado, pero conserva gran parte de su carácter. El edificio es uno de los ejemplos más importantes del primer funcionalismo sueco y muestra cómo la nueva arquitectura podía emplearse en los espacios públicos de la cultura.