Funcionalismo

Cajas blancas sobre pilares, con ventanas corridas y cubiertas planas: arquitectura para los nuevos tiempos.

El movimiento moderno quería empezar desde cero: materiales y métodos industriales, luz y aire para todos y ninguna decoración innecesaria. Con una estructura portante de hormigón o acero, el muro quedaba libre para abrirse. La forma debía seguir a la función, y la casa se concebía como una máquina para habitar.

Tras la Primera Guerra Mundial, los arquitectos quisieron construir una sociedad nueva con la ayuda de la industria. La Bauhaus en Alemania, Le Corbusier en Francia y De Stijl en los Países Bajos formularon las ideas. En Suecia, el funcionalismo adquirió una orientación social: mejores viviendas, escuelas y hospitales para todos. La Exposición de Estocolmo de 1930 y el manifiesto «acceptera» hicieron del funkis el estilo del folkhem.

El funcionalismo se impuso con la Exposición de Estocolmo de 1930. El funkis se convirtió en el estilo del folkhem, el «hogar del pueblo»: bloques lineales, escuelas, hospitales y villas en todo el país.