Ospedale degli Innocenti

El Hospital de los Inocentes era un hogar para niños abandonados. La logia de Brunelleschi, con nueve arcos de medio punto sobre esbeltas columnas, suele considerarse el primer edificio del Renacimiento. Todo parte de una misma medida, de modo que la arquería resulta serena y clara.
El hospital lo encargó el gremio de los comerciantes de seda de Florencia, el Arte della Seta, como institución benéfica para niños expósitos. Brunelleschi recibió el encargo y las obras empezaron en 1419. El hospital abrió en 1445 y acogió a su primer niño. Los padres que no podían hacerse cargo de su hijo podían dejarlo en un torno junto a la puerta, y los niños crecían allí y aprendían un oficio. Brunelleschi abandonó la obra antes de que estuviera terminada, y sus sucesores modificaron algunos detalles, algo que al parecer él criticó.
La logia que da a la plaza tiene nueve arcos de medio punto que descansan sobre esbeltas columnas corintias. Cada tramo está cubierto por una pequeña cúpula, y su anchura es igual a la altura de las columnas, de modo que cada tramo forma un cubo. Brunelleschi hizo que los detalles de arenisca gris, la pietra serena, marcaran la estructura frente a los muros encalados. Así puede leerse directamente el sistema de medidas del edificio. Hacia 1487 Andrea della Robbia realizó los medallones de terracota vidriada azul y blanca con niños fajados entre los arcos.
La logia sirvió de modelo a la plaza de la Santissima Annunziata, donde en el siglo XVI se construyó enfrente una logia similar, de modo que la plaza se convirtió en una de las primeras plazas renacentistas planificadas. El hospital acogió niños hasta 1875 y sigue trabajando por la infancia a través de una fundación. Desde 2016 alberga un museo sobre la historia de la institución. El edificio muestra cómo el Renacimiento unió las formas de la Antigüedad con un nuevo interés por la regularidad y la medida.