Biblioteca Medicea Laurenziana

Biblioteca Medicea Laurenziana, Florencia
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La biblioteca de los Médici junto a San Lorenzo tiene uno de los espacios más singulares del Renacimiento: un alto vestíbulo en el que las columnas están empotradas en el muro y una escalera que se derrama sobre el suelo. Miguel Ángel invirtió las reglas de la arquitectura y abrió el camino al manierismo.

En 1523 el papa Clemente VII, miembro de la familia Médici, encargó a Miguel Ángel una biblioteca para la colección de libros de la familia junto al convento de San Lorenzo de Florencia. La biblioteca debía situarse sobre el edificio conventual, lo que limitaba tanto el peso como el espacio. Las obras comenzaron en 1524, pero Miguel Ángel se trasladó a Roma en 1534 y los trabajos se paralizaron. La escalera la ejecutó en 1559 Bartolomeo Ammannati siguiendo las indicaciones de Miguel Ángel y un modelo de barro. La biblioteca se abrió al público en 1571.

Primero se entra en el vestíbulo, el ricetto, alto y angosto. Allí las columnas no están exentas, sino encajadas en nichos del muro, y bajo ellas hay ménsulas que no sostienen nada. Las ventanas son ciegas. Todo ello va contra las reglas clásicas, según las cuales las columnas deben sostener y las ménsulas soportar. La escalera central se derrama como lava y se divide en tres tramos, de los cuales el central tiene peldaños curvos. La larga sala de lectura, en cambio, es serena y luminosa, con filas de bancos y atriles de madera diseñados también por Miguel Ángel y un techo con dibujos tallados.

La biblioteca alberga todavía una de las colecciones de manuscritos más importantes del mundo, entre ellos copias tempranas de Virgilio y el Codex Amiatinus, la Biblia latina completa más antigua que se conserva. El vestíbulo se ha convertido en una obra clave del manierismo, la fase tardía del Renacimiento en la que los artistas jugaban con las reglas. Influyó en el Barroco y ha sido estudiado por arquitectos hasta nuestros días. El espacio muestra que Miguel Ángel pensaba como escultor, con el muro como un cuerpo lleno de tensión.