La industrialización y los primeros diseñadores

Las máquinas podían fabricar por miles. La cuestión pasó a ser qué aspecto debían tener los productos en serie, y así nació el diseño como profesión.

La Revolución Industrial comenzó en Inglaterra a mediados del siglo XVIII. Josiah Wedgwood organizó su fábrica de cerámica con división del trabajo y contrató a artistas como John Flaxman para dar forma a los productos: una forma temprana de diseño industrial.

Michael Thonet inventó un método para curvar madera con vapor y lanzó la silla número 14 en 1859. Podía enviarse por piezas y montarse con unos pocos tornillos, y se han vendido más de 50 millones de ejemplares.

La Exposición Universal de Londres de 1851, con el Crystal Palace de vidrio y hierro, mostró las posibilidades de la industria, pero también lo recargados y mal diseñados que eran muchos productos. Las críticas dieron lugar a nuevas escuelas de diseño y a museos como el que hoy se llama Victoria and Albert Museum.