San Jorge y el dragón

San Jorge y el dragón, Bernt Notke
Dennis G. Jarvis, CC BY-SA 2.0

Un gigantesco grupo escultórico en la Storkyrkan de Estocolmo en el que el caballero mata al dragón y salva a la princesa. El regente Sten Sture lo encargó como monumento conmemorativo de la batalla de Brunkeberg de 1471.

Las púas del dragón están hechas con astas de alce auténticas: el gusto del gótico tardío por el detalle y el dramatismo.

El grupo escultórico lo encargó el regente Sten Sture el Viejo. Se erigió en recuerdo de la batalla de Brunkeberg, en Estocolmo, el 10 de octubre de 1471, en la que Sten Sture derrotó al rey danés Cristián I. Antes de la batalla, Sten Sture se había encomendado a san Jorge. El grupo se consagró en la Storkyrkan la Nochevieja de 1489. Sten Sture y su esposa, Ingeborg Åkesdotter, figuran como donantes, y sus escudos de armas aparecen en la obra. La victoria reforzó la posición de Sten Sture, que gobernó el reino durante mucho tiempo después.

El artista fue Bernt Notke, de Lübeck, uno de los principales escultores y pintores de la región del Báltico. Anteriormente había realizado, entre otras obras, un gran crucifijo triunfal para la catedral de Lübeck y una danza de la muerte para la iglesia de Santa María de la misma ciudad. Mientras trabajaba en el San Jorge residió unos años en Estocolmo.

El caballero, con armadura completa, monta un caballo encabritado y alza la espada contra el dragón. La lanza ya se ha partido y sigue clavada en el cuerpo del dragón. El dragón se retuerce bajo el caballo con garras, escamas y púas. Alrededor yacen restos de las víctimas del dragón. Sobre un pedestal propio, con forma de castillo, la princesa reza arrodillada.

El grupo está tallado en roble, policromado y dorado. Las púas del dragón están hechas con astas de alce auténticas, lo que lo hace aún más temible. La armadura, los adornos del caballo y las ropas de la princesa tienen abundantes detalles. El pedestal lleva relieves que narran la leyenda de san Jorge. En el grupo se depositaron además reliquias que, según la tradición, eran del propio san Jorge.

La obra es un ejemplo característico del arte del gótico tardío, con gran dramatismo, movimiento y gusto por el detalle. La calma del caballero contrasta con la lucha salvaje del dragón. El grupo es una de las mayores esculturas en madera de esa época en el norte de Europa. Está concebido para verse desde varios lados, y al rodearlo se descubren nuevos detalles. El cuerpo del caballo y la armadura del caballero relucen con dorados y plata.

El grupo suele interpretarse en clave política. El caballero sería Sten Sture, el dragón el rey danés y la princesa Suecia. La interpretación es habitual, pero no hay fuentes contemporáneas que digan que se concibiera así. En cualquier caso, el grupo era una poderosa manifestación del poder y la piedad religiosa de Sten Sture. La obra era a la vez un agradecimiento al santo, un monumento conmemorativo y un mensaje político para todos los que visitaban la iglesia más importante de la ciudad.

La escultura sigue en la Storkyrkan, cerca del lugar donde se erigió originalmente. Se ha restaurado varias veces. En Gamla stan, en Köpmanbrinken, hay un vaciado en bronce de principios del siglo XX. San Jorge y el dragón se ha convertido en una de las obras de arte más conocidas de Estocolmo y en un símbolo de la historia medieval de la ciudad.