Era espacial y pop
Plástico de colores vivos, esferas y cápsulas, moda de papel y metal: la fe en el futuro y la cultura pop entraron en la sala de estar.
Cuando la Unión Soviética lanzó el Sputnik en 1957 comenzó la carrera espacial, que dio a los diseñadores una nueva imagen del futuro. Muebles y lámparas se volvieron redondos, cerrados y brillantes, como cápsulas y satélites. La Ball Chair de Eero Aarnio de 1963, la silla de Verner Panton de una sola pieza de plástico y los bloques habitables de Joe Colombo están entre los iconos de la época.
Al mismo tiempo nació una cultura juvenil con música, moda y poder adquisitivo propios. En Londres Mary Quant popularizó la minifalda, y tiendas como Biba y Habitat vendían decoración barata y colorida. El arte pop tomó las imágenes de la publicidad y los cómics, y los diseñadores hicieron lo mismo: sillas hinchables, muebles de cartón y lámparas que parecían juguetes.
A finales de los sesenta llegó la crítica. Grupos radicales italianos como Archizoom y Superstudio cuestionaron la idea misma de buen diseño, y la crisis del petróleo de 1973 encareció el plástico y debilitó la fe en el futuro. Pero muchos muebles de plástico moldeado de la época siguen fabricándose.