El arte popular sueco

En el campo, campesinos y artesanos de aldea hacían muebles, tejidos y herramientas con formas, pinturas y motivos locales.

La cultura campesina sueca floreció desde mediados del siglo XVIII hasta mediados del XIX, cuando mejoró la economía de los campesinos. Las grandes estancias de las granjas se amueblaban con armarios, arcas, camas y relojes de Mora, a menudo pintados en colores fuertes. En Dalarna y Hälsingland se desarrollaron estilos de pintura propios, con flores, escenas bíblicas y personas con ropa de la época.

Los tejidos eran igual de importantes: ryas, tapices, colchas y alfombras tejidas con motivos transmitidos durante generaciones. Las formas tomaban prestados los estilos de las ciudades –rococó, gustaviano, Imperio– pero los interpretaban libremente y a menudo varias décadas después. Hacia 1900 el arte popular se convirtió en modelo para artistas y diseñadores.